Los terrarios son mucho más fáciles de hacer y mantener de lo que se suele creer. Además es divertido hacerlos y permiten usar la creatividad, según cómo combines las plantas o qué recipiente utilices obtendrás un terrario diferente, cada uno es único. Además los terrarios son de esas cosas que vale la pena hacer uno mismo, ya que los precios de los terrarios suelen ser elevados en comparación a lo que cuesta la materia prima y a lo fácil que es hacerlos.

Los terrarios suelen ser de plantas suculentas o cactáceas, por ser las más fáciles de mantener, sobre todo en interiores. ¿Sabes cómo hacer un terrario?
Básicamente necesitarás:
- Las plantas suculentas y cactus que vayas a utilizar.
- Un saquito de tierra para plantas cactaceas.
- Contenedores de cristal de base ancha. Si la abertura también es ancha, te resultará más fácil de hacer.
- Un saquito de piedras decorativas (compatibles con las plantas, naturales, sin pinturas tóxicas, etc.), pueden ser de lava, de río, de playa, o las que más te gusten. En la imagen las piedras son de lava, de un color muy parecido al de la tierra.

Paso a paso:
- Coloca una capa de piedras en la base del contenedor, para que actúe como drenaje del agua, para evitar una humedad excesiva de la tierra.
- Vierte una capa generosa de tierra, y crea pequeñas áreas de plantación, cada hueco debe ser similar al hueco que ocupan las raices en la planta de orígen; deja la tierra esponjosa, sin prensarla o compactarla demasiado.
- Para terminar, añade una última capa de piedras como decoración, y ¡listo!. Ya solo tienes que regarlo un poquito y limpiar el cristal.

Lo mejor de los cactus es que son de muy fácil mantenimiento, necesitan muy poco riego y aunque la luz solar les beneficia, no es necesario que les dé el sol directamente. ¿Te animarás a crear tu propio terrario?
Imágenes: The brick house