La paleta de color verde de hoy se basa en el verde menta, casi más conocido por el término inglés mint, un color suave y bonito que básicamente se combina con tonos pastel como el rosa clarito o el coral, y con tonos neutros o blanco, y además combina a la perfección con la madera; desprende frescor como ningún otro color, pero a la vez es cálido; no solo es muy bonito, sino que este año se sigue llevando muchísimo, sobre todo en la decoración nórdica o escandinava y en accesorios retro; seguramente has visto más de una vez en alguna fotografía el famoso frigorífico smeg en mint, o un teléfono vintage por ejemplo.

Porque cualquier momento es bueno para un refrescante helado de menta, también en decoración de interiores, el mint sienta así de bien:

