El ecologismo o ambientalismo, es una filosofía de vida que defiende la naturaleza y también se refleja en la decoración que es una decoración natural, creada a partir de materiales ecológicos sin aditivos y por tanto sin emisión de particulas volátiles que contaminen el aire que respiramos.

El mobiliario forma parte importante de este enfoque ecológico de la vida, creando un ambiente armónico y saludable que respeta los materiales y trata de reciclar, minimizando los productos de desecho. Las plantas, árboles, flores y bonsáis son ideales en este tipo de decoración.


La madera para los muebles proviene de bosques no deforestados, y los muebles de bambú son una buena alternativa a la madera, ya que el bambú alcanza la madurez en sólo 6 años, por lo que es fácil de repoblar. Los tejidos de cortinas, ropa de cama y otros, son tejidos de algodón puro o lana vírgen, sin blanqueantes ni aditivos, ideales para personas alérgicas, y son de producción respetuosa con el medio ambiente. Para las encimeras de cocinas y baños, en lugar de utilizar piedra o mármol se utilizan materiales como el Paperstone, una combinación de papel reciclado, resinas fenólicas y pigmentos naturales con base acuosa que se fabrica en colores oscuros en la gama del chocolate, moka, granate, verde, denim y negro principalmente, y es de aspecto agradable y brillante. Su sólida superficie es capaz de soportar hasta 350ºC.

Como es lógico, en la decoración ecológica predominan los colores naturales que evocan la naturaleza como los ocres, marrones, beiges, verdes, y las escenas de la naturaleza, rios y océanos, árboles y paisajes que están presentes en cuadros, papel de pared y mobiliario.


También en los accesorios se buscan alternativas sostenibles, como puede ser la sustitución de los materiales de vajilla de porcelana por vidrio reciclado o de cerámica ecológica. Además, se procura la reducción del uso del agua mediante mecanismos para la reducción del consumo a través de la grifería con dispositivos de reducción del caudal de agua. Para evitar el gasto innecesario de energía, se fomenta el uso de los paneles solares en la cubierta de la vivienda siempre que sea posible, para aprovechar la energía solar que es un recurso renovable y sostenible; así como el aislamiento de paredes y techos para evitar las pérdidas de calor a través de los cerramientos y reducir así el consumo en calefacción y aire acondicionado.