En Feng-Shui, durante siglos las cocinas se han considerado el corazón de cada casa, el espacio de mayor importancia en el hogar. Su energía está directamente relacionada con la nutrición y por tanto con la salud de sus habitantes, con la armonía familiar, y con lo que se conoce en Feng-Shui como El flujo de la abundancia, o generación de riqueza en la casa.

Estas son algunas pautas básicas de Feng-Shui para tu cocina:
Como ya hemos comentado alguna vez, también incluso al márgen del Feng-Shui, cualquier tono de amarillo es excelente para la cocina porque es un color que facilita el apetito y la digestión. El naranja, el marrón y el blanco también son buenas opciones. El blanco proporciona un buen Feng-Shui para la cocina ya que es símbolo de limpieza y pureza. Se recomienda evitar sin embargo una fuerte presencia de colores como el azul o el negro, colores con un alto componente del elemento agua. Para la vajilla y para vestir la mesa, por lo general el azul es un buen color cuando se está tratando de perder peso, mientras que el naranja y el amarillo estimulan el apetito. Un plato blanco limpio es como un lienzo fresco esperando la próxima obra. Las formas redondas son las que tienen el mayor flujo de energía. Esto no quiere decir que los platos y fuentes cuadrados tengan un mal Feng-Shui en absoluto, la energía es simplemente diferente, más «lenta».
El Feng-Shui habla de la colocación en el diseño, idealmente, del llamado «Triángulo de la cocina» (ver imagen inferior), donde el horno/cocina, el fregadero y la nevera deben estar formando un triángulo virtual en el espacio para que los dos elementos contrapuestos que son Agua y Fuego no se mezclen, y haya un buen equilibrio entre ellos.

Sin embargo, en las cocinas modernas en las que el fuego se ha sustituido por las placas vitrocerámicas o de inducción, ésto ya no es importante; de lo contrario casi nadie podría cumplir esta pauta porque además la falta de espacio muchas veces hace que las cocinas sean alargadas y los electrodomésticos se deben situar uno junto al otro. Lo que sí hay que procurar es que entre el frigorífico y el área de coción se encuentren el área de preparación y el fregadero, por comodidad y para facilitar el flujo de energía al cocinar.
Por otra parte, la mejor ubicación para el horno/cocina (área de cocción) es aquel en el que la persona que está cocinando puede tener una visión completa del área de la cocina, evitando las esquinas. Además según el Feng-Shui debe alejarse de la ventana para evitar que escape el flujo de energía.
En cocinas pequeñas, puede convenir colocar espejos para expandir la sensación visual de amplitud. Es recomendable colocar un frutero con fruta fresca, un pequeño jardín de macetas con hierbas aromáticas, o un jarrón de flores sobre la mesa de la cocina. También puedes mostrar unos pocos utensilios o libros de cocina, manteniendo el resto de accesorios ordenados en el interior de armarios y alacenas. Al ser un espacio multifuncional, la cocina es uno de los espacios de la casa menos fáciles de organizar. Mantener la cocina limpia y ordenada es también un paso necesario para un buen Feng-Shui. Esto es aplicable tanto a las áreas que se encuentran visibles a primer golpe de vista, tales como las encimeras, como a las que se encuentran ocultas, como son el interior de armarios y alacenas.